logo


From mid-19th century, as the coffee plantations where growing all over the country and due to the fact of having to travel along muddy roads during the rainy season, costa rican farmers developed a preference for the solid wheel ox carts , preventing this way the radios from getting stuck in the mud.

The manufacturing technique evolved rapidly, colors and designs have been a distinctive note of the country.

For 100 years, until the entry of vehicles, the painted carts were the axis of the economic development of the country. The Costa Rican ox-cart was designed to overcome the difficulties of our old ways such as: water, slopes, narrow turns, stone roads among others.

Coffee came from Europe to the West Indies and spread to the rest of the continent arriving to Costa Rica in the early years of the 20th century. Don Tomás Acosta was the Governor at that time.

Coofee was early planted in homes as an ornamental plant, but after Costa Rica independence from Spain, the new gubernators as Don Juan Mora Fernández and Braulio Carrilllo encouraged commercial plantations.

The strengthening of the coffee activity did intensify the use of the ox-cart, becoming the best instrument in the efforts of the country for producing and exporting “the golden bean”.

The Ox-cart was declared national symbol, on 22 March 1988 by the president Dr. Oscar Arias who officially recognizes the importance of the ox-cart and its important role in the development of Costa Rica.

When saying ox-cart, you think about a peaceful Costa Rica, stable, patient and effective at work. Associated with the national development by more than a century the ox-cart is the emblem of the hard-working spirit of the Costa Rican people.

The yoke decoration is one of the most genuine folk manifestations of the Costa Rican people. The painted wagons with its typical drawings are unique in the history of the continent.

Although the ornamental themes are obviously similar, you can say that there are not two carts painted exactly equal, changes are always given in details and the arrangement of the drawings, because the artist’s own dignity requires it.

The ox-cart proclaims the simplicity and aspirations of a Costa Rica rural and artisan.

Source: “Guías de Costa Rica”

La Carreta Costarricense

Desde mediados del siglo XIX, con la extensión de los cultivos de café, con terrenos en extremo pendientes y llenos de barro, durante los meses de acarreo, se empezó a dar preferencia por carretas de rueda maciza, para evitar la acumulación de barro entre los radios.

La técnica de su fabricación evolucionó rápidamente, los colores y los diseños han constituido una nota peculiar del país. Durante cien años, hasta la entrada de los vehículos, las carretas pintadas fueron el eje del desenvolvimiento económico del país. La carreta costarricense se diseño para superar las dificultades que presentaban nuestros viejos caminos como: lodazales, cuestas, curvas cerradas, duros pedregales, hondas quebradas y otros.

El café vino de Europa a las Antillas y de allí se extendió al resto del continente. Llegó a Costa Rica en los primeros años del siglo XX. Don Tomás Acosta era el gobernador de ese entonces. Al inicio se sembró en las casas como planta ornamental, pero con la independencia, el ayuntamiento de San José y gobernantes como don Juan Mora Fernández y Braulio Carrilllo van a fomentar su cultivo comercial; esto permitió el acceso de muchas personas sin recursos, a la calidad de pequeños propietarios.

En 1843, Costa Rica envía un primer embarque a Inglaterra, de esta manera abre las puertas del país al mercado internacional y consolida la situación de monocultivo. Con el fortalecimiento de la actividad cafetalera, se intensifica el uso de la carreta, que pasa a ser el mejor instrumento en el esfuerzo del país por producir y exportar el grano de oro

La carreta fue decretada Símbolo Nacional, el 22 de marzo de 1988, el presidente Dr. Oscar Arias reconoce en forma oficia la importancia de la carreta y destaca su papel estelar en el desarrollo de Costa Rica.

Al decir carreta, se piensa en una Costa Rica apacible, estable, paciente y efectiva en el trabajo. Asociada al devenir nacional por más de una centuria. Es emblema del espíritu esforzado del pueblo costarricense. La decoración del yugo, es una de las genuinas manifestaciones folclóricas del pueblo costarricense. La carreta pintada, con sus típicos dibujos constituye un fenómeno único en la historia de América. Así como también los adornos de los costados, compuertas y ruedas, en colores vivos y brillantes, constituyen una expresión artística popular, autóctona y espontánea.

Aunque los motivos ornamentales presentan evidentes semejanzas, puede afirmarse que no hay dos carretas pintadas exactamente iguales, siempre se dan cambios en los detalles y el acomodo de los dibujos, porque así lo exige la propia dignidad del artista. La carreta proclama la sencillez y aspiraciones de una Costa Rica rural y artesana.

Fuente: Guías de Costa Rica

Leave a Reply

*

captcha *