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THE CURU WILDLIFE RESERVE

The Curú Wildlife Refuge protects tropical dry forests, beach, and mangrove estuaries and rivers on Costa Rica’s southern Nicoya Peninsula, near Paquera and Tambor. Curú is privately owned and part of a large farm that combines sustainable agriculture and forest management with the protection of wildlife and nature. For eco-tourists, the Curú Wildlife Refuge is a highlight attraction of the Nicoya Peninsula.

The Curú Wildlife Refuge is one of the smallest sanctuaries in Costa Rica at only 84 hectares (207 acres). Despite its small size, Curú is home to a rich and diverse wildlife population spread over five ecological habitats, ranging from tropical dry and moist forest to mangrove swamps and marine habitats.

The Curú Wildlife Refuge is considered one of the best places in Costa Rica to see wildlife. In this area live more than 232 bird species, 78 kinds of mammals, 87 types of reptiles, 25 amphibian species, and 500 different plants. The most common bird species are Motmots, White-fronted Amazons, Laughing Hawks, woodpeckers and herons; Scarlet macaws have successfully been reintroduced in the area and can often be seen in the mornings or the late afternoons. Mammals you might see include White-faced monkeys, Howler monkeys, Spider monkeys, White-tailed deer, Collared Peccaries, Coatis, Raccoons, Coyotes, Anteaters, Otters, Pumas and Ocelots. Iguanas are everywhere. On the beach, Olive Ridley, Hawksbill and Green sea turtles lay their eggs.

As Costa Rica’s first private National Wildlife Refuge, Curú is an example of a successful sustainable development program. In the Curú farmlands, sustainable agriculture and livestock coexist in harmony with wild animals.

When visiting the Curú Wildlife Refuge, you can walk along any of the 17 hiking paths, and also enjoy the gray-sand Curú Beach, the white-sand beautiful Quesera Beach, or go horseback riding.

Courtesy of curuwildliferefuge.com

FERRY A PAQUERA, PENINSULA DE NICOYA SUR

El Refugio de Vida Silvestre Curú se encuentra en el sur de la Península de Nicoya, en el noroeste de Costa Rica. Es considerado como uno de los mejores lugares en Costa Rica para observar la vida Silvestre.

El área se ha asociado con la abundante vida silvestre y alberga una de las más bellas playas y bahías protegidas de la Península de Nicoya. Entre las especies de aves más comunes que podrá encontrar están los guardabarrancos, loros frente blanca, halcones risueños, pájaros carpinteros y garzas; Las guacamayas se han reintroducido con éxito en el área y a menudo pueden verse en las mañanas o las tardes. Se pueden ver mamíferos como los monos cara blanca, monos aulladores, monos araña, venados cola blanca, pecaríes de collar, cuatíes, mapaches, Coyotes, osos hormigueros, nutrias, pumas y ocelotes. Las iguanas están en todas partes. En la playa, Olive Ridley, Carey y verde, las tortugas marinas depositan sus huevos.

Más de 232 especies de aves, 78 especies de mamíferos, 87 tipos de reptiles, 25 especies de anfibios y 500 especies de plantas viven en esta zona.

Curú es el primer refugio de vida silvestre privado de Costa Rica y es un ejemplo de un programa de desarrollo sostenible exitoso. En el Curú, tierras de cultivo agrícola y ganadera sostenible conviven en total armonía con los animales salvajes.

El Refugio de Vida Silvestre Curú se creó con el objetivo principal de preservar la biodiversidad de la zona pero al visitarlo usted podrá caminar por cualquiera de las 17 rutas de senderismo, también disfrutar de la arena gris de Playa de Curú, la arena blanca Playa Quesera hermosa, o incluso montar a caballo.

Cortesía de curuwildliferefuge.com

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